Herramientas
y materiales necesarios
1x Cable de red
1x Crimpadora
1x Tijeras
2x Conectores RJ-45
Quizás lo más difícil de conseguir sea la crimpadora,
que es la herramienta con la que fijaremos la clavija RJ-45 al cable. Se pueden
encontrar a la venta por internet por unos 15 euros, aunque si no vas a hacer
cables con frecuencia y quieres ahorrarte el desembolso lo mejor es que
preguntes a algún amigo si tiene una. Existen crimpadoras que, además de
permitir “crimpar” RJ-45, también se pueden utilizar para RJ-11 (cable
telefónico). Si no vas a utilizar cable de este último tipo, lo mejor es que
compres una sencillita porque son más baratas.
- Pelar el cable con cuidado

El primer paso consiste en pelar unos 3 cm. la cubierta de
plástico del cable de red en uno de sus extremos. A la hora de hacer esta
operación, hay que tener cuidado y no dañar los pares internos del
cable. Para realizarlo, podemos utilizar la cuchilla que viene normalmente con
las crimpadoras, pero personalmente me resulta más sencillo hacerlo con unas
tijeras normales y corrientes. Realizamos un corte no muy profundo y después
tiramos para quitar el plástico sobrante.
2. Separar los cables y estirarlos

Una vez tenemos los pares al aire, podemos comprobar que
vienen trenzados dos a dos (por eso lo de par trenzado). Tenemos que “destrenzarlos”
y estirarlos lo máximo posible, evitando curvas o ángulos. Cuanto más
rectos estén, mejor. Además podemos aprovechar para separarlos un poco, lo que
nos resultará útil para el siguiente paso.
3. Ordenar los cables

Ya
tenemos los pares estirados y listos para ordenar. Como en este caso queremos
conectar un PC y un Router, utilizaremos la especificación de cable directo (la que podéis ver en la imagen). Si
quisiéramos hacer un cable cruzado, sería hacer lo mismo sólo que siguiendo el
orden de esa otra especificación. Es importante que los cables queden bien
ordenados para que después no haya problemas.
4. Cortarlos e introducirlos con cuidado en la clavija RJ-45

Para introducir los cables en el RJ-45, es importante
primero cortar la parte sobrante de los cables. La idea es que sólo
nos queden como1.5cm de pares al aire, como podéis ver en la imagen. Además, es
importante igualar la longitud de todos ellos para que luego entren y conecten
bien dentro de la clavija.
Una vez recortados e igualados, cogemos el conector e
introducimos los pares, de tal manera que el pin 1 (el naranja) nos quede a la
izquierda del todo si miramos el conector con la pestaña hacia abajo. Antes de
introducirlos hasta el fondo, volvemos a comprobar que el orden es el
correcto, por si acaso algún cable se movió de sitio. Si todo va bien, los
introducimos hasta el fondo.
Llegados a este punto tenemos que comprobar que los
cables llegan hasta el final del conector (si no fuera así, el cable no
funcionaría bien, por lo que habría que retirar los pares e igualarlos de
nuevo) y que el plástico que recubre a los pares (verde en mi caso) llega a una
especie de pestaña interna donde queda fijado para que no se suelte después.
5. Fijar con la crimpadora

Si
todo está correcto (es importante asegurarse ya que una vez procedamos con este
paso ya quedará fijo), introducimos la clavija RJ-45 en el hueco de la
crimpadora y apretamos
moderadamente (no muy flojo pero tampoco sin pasarse). Sonará
un pequeño “clic”. Eso significa que la clavija RJ-45 ya está fija y bien
colocada en su sitio.
6. Repetir con el otro extremo y comprobar

Ya tenemos uno de los extremos. Ahora tendríamos que repetir
el proceso con el otro y después comprobar que el cable funciona. Si no es
el caso, posiblemente hayas tenido algún error a la hora de ordenar los cables
por colores o quizás un par no llega hasta los conectores del RJ-45. No pasa
nada: siempre puedes cortar la “cabeza defectuosa” y volverlo a intentar.
Aunque puede parecer un proceso laborioso, en cuanto haces
dos o tres cables ya se vuelve automático.
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